jueves, 6 de marzo de 2014

Ya no sé si valdrá la pena. No lo entiendo. Y ni lo quiero pensar.
Pero lo cierto es que con los compañeros que tengo... bueno, la culpa es de Pasado. Él está dentro y yo me he quedado fuera y no tengo ganas de hacer un esfuerzo. Además, quizás así todos sean más felices.
Y cada vez sospecho que no valgo para seguir este camino. Que haga lo que haga no lo conseguiré. Y que absolutamente nadie me apoya. Ni lo más mínimo.
Y luego está J. No entiendo nada. Bueno, lo entiendo todo pero la explicación me asusta. Porque el domingo me desahogué, de todo cuanto me había dolido por su parte, y él... parece haber querido cambiar.
Yo no se lo pedí, de verdad. Yo jamás le hubiera dicho que comenzara a saludarme él primero cada mañana, ni que me mandase rosas, ni que me dijera guapa cada dos por tres, ni que me mandara tantos besos tantas veces, ni que me avisara siempre que se iba a "desconectar" un rato, ni que me pidiera perdón a la mínima sin que yo le dijera nada, ni que me diera mimos ni piropos, ni que me contara sus cosas y me preguntara por mi día... Y jamás le hubiera pedido que cambiara algo de todo lo que le dije, ni por mí ni por nadie. Porque él es como es y jamás le hubiera dicho que cambiase. Pero parece que lo hizo y eso me da mucho miedo.
Mi mente me dice que:
1- Lo que le dije el domingo realmente le impactó y lo ha tenido en consideración.
2- Le importo un poquito, solo un poquito, como amiga, al menos. Lo suficiente como para cambiar su forma de actuar conmigo.
3- No quiere que desaparezca de su vida.
Y no quiero pensar en sentimientos más profundos...