viernes, 16 de septiembre de 2016

Mi "peso ideal"

Siempre he sabido que el peso ideal no se calcula con una tabla y una regla de tres. Ese número de "peso ideal" que sale por Internet es ficticio.

El peso ideal es aquel que en el que se cumple:

  1. Te sientes bien con tu cuerpo.
  2. Estás sano (y el médico lo corrobora)
Y en ese caso, sí, da igual lo que diga la tabla.
Hay quien está por encima porque tiene mucho más músculo y hay quien está por debajo.

Ahora bien, ¿cómo saber cuando llegas a ese peso ideal?
Pienso, en mi sabiduría mundana de leer mucho por Internet buscando fuentes fiables, que lo lógico es primero hacerte un chequeo y buscar la salud. 
Después hay que plantearse qué cuerpo se quiere: musculado, definido, normal... Y llevar la dieta y el ejercicio para cumplir los dos objetivos.
Y entonces, sabrás cuando has llegado siempre y cuando mantengas los pies en la tierra.

Y dicho esto... ¿cuál es mi caso?
Yo tengo sobrepeso. Lo noto, lo veo y lo dice la báscula.
Y quiero cambiar.

Tengo 21 años. Haré los 22 en Enero de 2017 y sí, me he dado cuenta hace muy poco de qué tan cerca está el 22...
No es que sea una edad especial, pero siento que es una edad límite para mí. No quiero pasar otro año viendo cómo no estoy llevando la vida activa que quiero ni cómo mi cuerpo sigue creándome inseguridades.

¿La realidad?
No me veo sexy.
Mis tobillos son muy gruesos, los gemelos muy gordos, los muslos llenos de celulitis y el culo enorme. Siento que también acumulo grasa en la zona baja del abdomen y tengo brazos flácidos.
Consecuencia a mayores es que siguen saliéndome granos y el exceso de sebo en mi piel.
Y todo eso son mis inseguridades que repercuten en que no me gusta ir a comprar ropa (sobretodo pantalones, faldas...).

Así que he hecho el siguiente cálculo:
  • Desde el próximo lunes, me quedan 16 semanas hasta mi cumpleaños.
  • En una dieta para adelgazar de forma sana lo normal es bajar 500 gr a la semana de media
  • Lo que implica que puedo llegar a bajar 8 kilos.
  • Ahora peso 73.
  • 73 - 8 = 65
  • Si para mi cumpleaños peso 65 kg, estaré dentro del margen del "peso ideal" de las tablas.
  • Y entonces podré buscar mi peso ideal.
Y no, no me obsesiona ese "peso ideal", pero sí me motiva.
Porque me digo: es posible, realmente posible, llegar a los 22 como quieres ser.
Y eso para mí es mucho.

Voy a hacerme un Bullet Journal especial para comenzar con esto, uno solo para este reto personal.
Y será genial.

viernes, 9 de septiembre de 2016

¿Y esta es la primera semana?

Estoy un poco tensa.
Bueno, "un poco" quizás es ser muy optimista...

La verdad estoy pensando en "mi vecino", como se empeña en llamarlo mi novio... , porque me molesta.
No sé qué me molesta exactamente, pero sé que comenzó cuando mi bicho se puso tan mal por saber que una persona, sea o no su amigo, consiga un piso cerca de mí. Esos celos que él tiene me destrozan por dentro y ya no sé cómo demostrarle que lo quiero a él, que no debe tener miedo de perderme, que no va a pasar nada sea quien sea el que se intente acercar a mí...

Saber que alguien se muda por trabajo, a la ciudad que sea, o me da igual o me alegra por esa persona. Habitualmente después de unos días ni lo recuerdo, ahora mismo no paro de pensar en esta casualidad de la vida.
Supongo que soy yo, yo y mis idioteces mentales.
Sí, sigue doliéndome el kokoro cuando veo ese apodo de "diosa" en el whatsapp, y me molesta que él piense que necesito regalos materiales. Sí, soy una romanticona de los tiempos modernos que cansa a la gente de las mil cosas que tengo en la cabeza continuamente y que nunca termino.
Pero entiendo que él me quiere a mí, que no lo hace a posta, que ni se da cuenta, que intenta ser cada vez mejor por mí y por todo ello yo también quiero ser mejor con él.
Pero cada día tengo la sensación de que no lo voy a conseguir.

Me afecta mucho verlo mal. Saber que ha estado mal y no ha contado conmigo. Todo su estress... Me duele que se pueda sentir sólo, abandonado. No quiero que tenga que tragar y tragar. Y sufro cuando intenta regalarme mil cosas porque sí cuando sé que no las necesito.
Si lo que más ilusión me haría sería hacerme mil fotos con él. Besándonos, abrazándonos, viendo una peli, dormido... Pero no se las pido porque sé que no le gustan para nada. Tengo una y gracias.

Veo a "mi vecino" como una amenaza.
Deseo en toda mi alma que algo le obligue a mi novio a venir a trabajar aquí y que el vecino le vaya todo mal para que mi bicho se dé cuenta de que la suerte es relativa.
Pero sé que es muy egoísta. Y que mi bicho no quiere irse de su cuidad.

Yo aún no puedo mudarme con él. Tengo obligaciones y no tengo dinero.
Quiero darle el futuro que se merece.
Quiero que sea feliz.
Quiero ser la mujer que él merece y que lo merece a él.

Ya no sé cuándo "tengo permitido" ser yo misma.
Sé que debo ser más fina, educada, políticamente correcta... nada de gases ni de comer como una loca.
Yo quiero que mis padres, mi familia, mis amigos de verdad, conozcan a mi novio tal cual es él. Sin medias tintas. Sin formalidades ni estrictas leyes de cortesía que complican las conversaciones.
Pero si hago eso... le duele.

Y luego está la universidad y mis mil proyectos.
Que en parte le cuento porque sé que sino me lo recriminará.
Pero no quiero contarselo todo porque ya hace demasiado y va a subir más pesos sobre sus hombros.

Porque lo amo.
Jamás había soñado con nadie como él.
Lo que siento es... buff, cuando me besa, me abraza, me susurra que me quiere...

Y siempre lo he dicho: aguanto todo mientras eso contribuya a la felicidad de quien quiero.