sábado, 31 de diciembre de 2016

Fin de Año

Resultado de imagen de fin de año



Estos últimos dos días han sido horribles, lo habéis podido leer en las entradas anteriores.
Anímicamente he estado muy mal, aunque de salud y demás estoy bien. Es mi cabeza, mi pensamiento continuo el que me ha destrozado por dentro.
Y sé que puedo controlar mi mente, sólo necesito más práctica.

Pero hoy no quiero seguir hablando de esos momentos de bajón que todos tenemos de vez en cuando... hoy quiero hablar de todo lo que he conseguido este 2016.

Al principio de año hice una lista de propósitos, pero os diré que aunque la hice, no sé dónde está. Así que no puedo comprobar nada XD

En este año que se nos va comencé un método de organización que, no puedo decir que me haya cambiado la vida, pero me ha dado nuevas herramientas para aprovechar mi tiempo. El "Bullet Journal", en vez de esa agenda convencional, y toda la comunidad que tiene en las redes sociales me ha ayudado a abrir la mente. Ahora, cojo un cuaderno, escribo lo que quiero, las listas que sean, ideas, lo que debo hacer un día... da igual si hay días que no escribo, porque no hay nada que apuntar, y da igual cuántas secciones amplíe... lo importante es que saco de mi mente todo y que en el índice puedo encontrarlo ^^
Hacerlo me ha enseñado que no tengo límites, que no importa cuántas cosas me guste hacer a la vez, lo importante es disfrutar cada día y hacer lo que me hace feliz.
Y eso me ha quitado uno de los grandes miedos: no ser capaz de exprimir toda mi curiosidad.

Además he crecido como persona, en gran medida gracias a mi novio. Él tiene una forma de pensar muy diferente a la mía, pero escucha, debate y me anima a aprender de todo. Es una persona de las que apenas hay en el mundo y me siento muy afortunada de tenerlo en mi vida.
Por él comencé a cuidarme más, a comer mejor y a hacer más deporte.
Poco a poco fui aprendiendo nutrición y formas de entrenamiento... y ahora puedo asegurar que conozco bastante bien las bases, aunque aún hay días en los que no las cumplo XD, que entiendo mejor mi cuerpo y que tengo por fin una meta realista y clara.
Sigo a personas profesionales del fitness, veo sus cuerpos, pero no siento envidia como antes sino que "veo" el esfuerzo que ellos pusieron y me fijo en la forma de los músculos. No quiero su cuerpo, quiero el mío con una forma natural y sana, fuerte y estilizada, bonita y funcional.
Esto ha sido algo muy importante para mí, aunque aún me queda mucho por hacer.

He comenzado a quitarme muchos complejos y miedos, me estoy animando a salir de mi zona de confort y esto me encanta. Por ahora son cosas pequeñas, pero que me daban algo de miedo... una vez las supero: soy mucho más feliz.
Y cada vez veo posibles más y más cosas que antes creía que jamás podrían hacerse realidad ^^
Por ejemplo, aunque aún faltan unos detalles, he creado mi agenda para 2017, he empezado a ser mucho más asidua al gimnasio y estoy planteándome comenzar con ejercicios de pesas.
Son cosas pequeñitas, pero que me hacen quitarme capas y capas de miedo.

Me siento muy bien con mi futuro, quiero mejorar mi presente y he perdonado mucho de mi pasado.

Gracias 2016.

viernes, 30 de diciembre de 2016

He pasado la noche llorando.
Mis ojos hinchados lo demuestran.
Podríamos echarle la culpa a las hormonas, ya que tengo el período. Podríamos decir que han sido el cúmulo de cosas, por navidad, algunas discusiones y los exámenes. Pero yo comprendo la verdad.

Estoy mal porque, aunque he querido no pensarlo y hacer como que no ha ocurrido... hay una frase que dijo mi novio hace unas dos semanas que me ha destrozado por dentro.

Sé que para él no tiene importancia, que es una de sus tantas bromas, pero me siento mal.
Siento que nunca seré la mujer que él merece, que nunca estaré a la altura. Que siempre habrá otra con la que compararme que sea mil veces mejor.
Y no hablo de una modelo o una "fitgirl" o cualquier persona que no podamos encontrarnos por la calle.

Sé que no soy perfecta ni pretendo serlo. Sé que aún me queda mucho que mejorar, cambiar y aprender. Pero reconozco que me gustaría ser la primera para él, aunque últimamente sólo pienso que soy (y siempre seré) la segunda, la opción que queda porque lo que realmente queremos no puede ser.

Que al final, con quien más recuerdos va a tener, no soy yo.
Que va a olvidar nuestros momentos juntos y recordará para siempre esa otra etapa de su vida, con otras, en la que yo aún no había aparecido.
Que entenderse sin palabras no es para mí.

Comprendo el funcionamiento de cerebro, de forma básica.
Y no me molesta en absoluto que haya vivido antes de conocerme, es normal XD.
Pero... ¿de verdad soy con la que se conforma y no a la que ama?

Sí, me lo repite constantemente, y sé que es cierto. 
Por eso sé que todo este malestar es culpa mía.
Que ha sido iniciado por una frase dicha por él... pero todo esto es culpa de mis inseguridades, mis miedos.

Me duele mucho.
Sigo queriendo llorar.
Llorar y seguir llorando.
Para mí él es el primero y el único a quién dije "te amo", con él sueño un futuro real y deseo vivirlo, venga lo que venga. Es quien me hace reír, con quien soy yo misma más que nada, mi mayor apoyo y refugio. Es mi alma gemela.

Pero supongo que es normal, siempre he sido la rara, la solitaria, la pesada.
¿Acaso es lógico que alguien me prefiera a mí? Sé que no.
Sí, hubo un tiempo en el que pensé que, aunque no fuera perfecta, al menos alguien me querría tanto como para estar entre sus prioridades.
Pero no.
Siempre estaré en el segundo puesto.

Amo a mi novio.
Si él me dejara, se me rompería el corazón.
Pero si dejarme lo hace feliz, yo no puedo obligarlo a estar conmigo.
Yo jamás lo dejaría.
Así como tampoco lo comparo con nadie, porque no lo necesito, lo amo tal cual.
Y él es mi prioridad.

Pero lo reconozco: prefiero ser el segundo plato, que alejarme de él.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Quiero llorar, gritar, quejarme ... pero no puedo.
No puedo porque me rodean personas que se apoyan en mí. Personas a las que adoro y quiero y no puedo dejar que se caigan.
Yo necesito caer, necesito alguien en quien apoyarme o estar sola. Necesito ese tiempo de debilidad que desahoga el alma y me vuelve a traer la belleza de la vida.
Pero no puedo.
Siento que estoy rodeada de ataduras.
Que todos me buscan para hablar, solucionar problemas, pedir opinión... ¿y yo qué? ¿No soy persona?
Lo sé... soy muy "sutil", aunque la mayoría lo llamaría: cerrada, introvertida o tímida.
Debo apuntar que fui tímida, ya no.
Que soy y siempre fui y seré introvertida, y me enorgullezco y no tiene nada que ver.
Y que sólo soy cerrada con la gente con la que no tengo confianza.
Pero ... ¿acaso es tan malo no expresar continuamente cómo se siente uno a personas que ni conoces?
A mí, que un desconocido no sepa que estoy triste... como que me da igual.
Pero lo cierto es que mis más allegados, cuando de verdad, DE VERDAD, estoy mal y los necesito... no lo descubren.
Confieso que pienso que no tengo la culpa del todo en esto, pero sé que sí tengo parte de la culpa.
Tengo la culpa de no querer molestar con mis dolencias anímicas, no querer interrumpir, escuchar a quien me habla y esperar mi turno.
Tengo la culpa de no hablar directamente de que estoy mal cuando estoy mal.
Tengo la culpa de necesitar armarme de valor para decir en voz alta que soy débil y que necesito abrazos y alguien que me escuche y me aconseje.
Y os prometo, a quien sea que lea esto, que lo intento cambiar.
Pero es difícil.
Es muy difícil.
Ahora mismo estoy "trabajando" en no esperar nada de los demás, en no hacerme ilusiones o expectativas sobre cómo deben de actuar. Para no enfadarme porque actúan diferente a cómo a mí me gustaría.
Y puede ser que no me digan gracias, que no sonrían, que no prueben lo que les doy... y son chorradas en realidad que ya comienzo a aceptar.
Pero sí... me cuesta y ahora mismo me siento sola, triste e incomprendida.
No le deseo este sentimiento a nadie.
Será por eso que yo sé escuchar.

domingo, 11 de diciembre de 2016

La importancia de las metas

Los domingos son días en los que me gusta reflexionar y preparar mi nueva semana.
Es ese día clave, solo para mi, en el que puedo recapacitar y actualizar mi agenda ^^

La verdad, al mirar mi vida observo que tengo muchas metas y desafíos, que soy una persona muy activa y curiosa... pero a veces hay que priorizar. O parar. O respirar al menos.

Lo que más me apetece ahora mismo es ponerme a leer, ver anime y hacer ejercicio.
Y sí, eso "ayuda" a mis blogs XD
Son actividades que amo, disfruto muchisimo y me relajo y, en el caso de hacer ejercicio, sé que me acerca al cuerpo que deseo.

Pero otra de mis grandes metas es la universidad y ésta nueva semana que entra dos prácticas y dos exámenes están programados y debo hacerlos.

Así que ahora, en vez de dedicar tiempo a mis hobbies, voy a terminar cuanto pueda de las practicas, y mañana a por los exámenes.
Sé que no es lo más divertido, sé que voy a volverme loca, pero sé que lo agradeceré durante esta semana ^^

martes, 29 de noviembre de 2016

Estando en mi reto personal de bajar peso, bajar grasa, bajar contorno, conseguir más fuerza y resistencia, y estar mucho más sana... hay un arma de doble filo: las fotos.

Yo sé que cuando veo una foto con algún progreso, me emociono y entonces me animo y estoy a tope. Hago deporte al máximo, cumplo la dieta y realmente siento que estoy más cerca de mi objetivo ^^

Pero si no veo ningún cambio... por más que aquellos que me aprecian dicen que sí he cambiado, me da un bajón.

Llevo semanas pensando en hacerme de nuevo las tres fotos (frente, espaldas y perfil) pero... ¿realmente se vería algún cambio?

Tengo la mini meta del 18 de Diciembre con Sascha Fitness.
Tengo la meta del 12 de Enero.
Y por supesto, tengo más metas más lejanas XD

Así que... voy a resistir la tentación de verme en la foto y aguantaré hasta el 18 de Diciembre para hacerme las fotos y ver si hay algún cambio en esta mini meta.
Para no desilusionarme.
Y para luchar por algo concreto: ver el cambio.

Luego me haré las fotos y no veré ningún cambio porque ya hasta me estoy convenciendo de que cada vez que veo una foto mía soy incapaz de ver mejoras y solo veo tooooooooodo lo que queda... Pero se hará un esfuerzo.

Y me siento con muchas fuerzas gracias a ésta decisión.

La verdad: tengo un novio maravilloso.
Después de todo lo de ayer, hablando con él me transmite tanta energía y confía tanto en mí que vuelvo a creer que puedo con todo ^^
Es mi mayor inspiración.

Y hoy estoy aún más segura: voy a centrarme en mí, en mi carrera y en conseguir el cuerpo que quiero, en mis aficiones, en mi creatividad... en mí. Aunque eso son muchas cosas, pero tengo ya hechas varias listas ^^

Gracias mi amor ^^

lunes, 28 de noviembre de 2016

Al parecer estoy muerta.

Sentarte a estudiar en la habitación, llevar activos varios blogs, hacerme mi propia agenda, diseñar una futura marca para mi arte, aprender, leer, disfrutar de los pequeños placeres de la vida, compartir conocimientos, querer mejorar físicamente y estar más sana, escribir novelas, dibujar, practicar con el maquillaje...

Sí, definitivamente estoy muerta.

Mi novio y todos mis amigos pueden asegurar que estoy muerta sin duda alguna.
Porque mi vida es tan sumamente inocua y sin una meta...

No odio a mi hermano, pero no lo soporto.
Ya no es la envidia que me decían que tenía de pequeña y que acabé creyendo.
Y tampoco es que yo piense que su vida es perfecta.
No.
Es que no lo soporto como persona.
Es exactamente como la sociedad y mis padres hacen que sea.

Vive de las apariencias. Sólo quiere las marcas. Su cuerpo es "perfecto". Él lo sabe todo. Es muy buen amigo. Y es el primero en criticar lo que no piensa como él. Se deja llevar por el grupo y por las modas. No tiene voz propia. No hay una sola opinión que él se haya forjado, todas son copias.

Pero eso no es lo que me duele.
Me duele que cada vez que se necesita a alguien para algo "importante", me llaman a mí. Pero luego la gloria, los besos, el cariño... lo tiene él.

Sé que yo soy introvertida. Como mi padre.
Pero me gusta demostrar cariño. Y lo hago cuando sé que no se me va a juzgar.

Siento, aunque ellos puedan decir lo contrario, que desde que tengo conciencia se me ha estado juzgando. Comenzando con la "obligación" de tener que ser extrovertida, que ser tranquila está mal. Pasando por todo lo que me llamaba la atención, mis aficiones, mis amigos... Todo ha sido juzgando bajo la luz de lo que es válido para esta sociedad.

¿Cuándo aprenderá el mundo que lo importante no es la imagen, es lo de dentro?

A mí me da igual (y cualquiera te lo asegurará) cuánto cuesta la ropa que vistes, el estilo, la música que escuchas, los libros que lees... Me da igual tu religión y tu política. Porque todos esos temas (y muchos que se quedan en el tintero) sólo son temas y pueden ser debatidos.

Me encanta debatir con quien piensa diferente a mí porque me da un nuevo punto de vista que no conocía.

Pero la mayoría de la gente no quiere debatir, quiere ganar la discusión.
NOTICIA: un debate siempre queda en tablas.

martes, 8 de noviembre de 2016

No no no no no no no no

Frunjir... Me siento la peor persona del universo.
De verdad, ¿cómo puedo ser así?

De alguna forma siento que esto también es parte culpa de él... y eso me hace sentirme todavía peor.
Pienso que no es justo que yo deba vivir en la inopia, que no soy tan débil, que puedo llevar esa carga también.

Yo nunca lo he visto como alguien a quien yo deba proteger del mundo.
Para mí es mi compañero, en lo bueno y en lo malo. Que se alegra por mí, me ayuda y comprende, pase lo que pase, él está ahí.
Y pensaba que él me trataba igual, pero ya veo que no.

Entiendo su cacao mental.
Entiendo que no esté centrado.
Así que... no importa. No le preocuparé más. No me quejaré, pues sé que él me tiene en 1º posición y siempre actúa pensando en lo mejor para mí. Controlaré esa montaña rusa de emociones. Seré falsa cuando no merece la pena.
Seré exactamente como él quiere que sea.

Y supongo que todo eso, esa parte de mí, igual que otras...
Sangraré por la escritura.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Coger fuerzas

Buff... es que tengo ahora mismo mucho en la cabeza.
En parte es por haber estado leyendo "Point of Retreat", de Colleen Hoover.
Y me duele que hasta él me diga que mi forma de ser cambia, me vuelvo más "moñas" cuando leo romántica...

La verdad, me gusta leer romántica. Me acerca a esa parte de mí.
Me gusta soñar con esos momentos.
Porque yo también soy una niña pequeña e inocente que sueña con los cuentos de hadas.
Aún busco esa mirada embobada, porque le parezco preciosa, que no pueda reaccionar o que simplemente me bese.
Aún espero, aunque cada vez creo que es más imposible, que él, al menos una vez, planee algo para sorprenderme. Adoro las sorpresas.
Aún sueño con esa escena en la que se arrodilla o me regala algo típico del tema "romántico".
Aún pienso en cómo sería un baile lento en sus brazos, un poema, una locura...

Estoy muy influenciada por las películas, series y libros. Lo sé.

Pero me da rabia.
No tengo ni una fotografía suya, o una los dos juntos.
Miento, sólo tengo en el móvil una... de hace más de 5 años, dice. 
La fotografía que tenemos juntos, de nuestro primer viaje juntos, la tiene él, porque la utilicé en su primer calendario de adviento hecho por mí.

Esa es otra... le hago un calendario de adviento, porque a mí me hace muchísima ilusión hacerlo y que cada día abra una ^^
Pero... ¿y yo? ¿Yo no puedo tener algo para recordarle a él a diario?
La verdad... me hace muchísima ilusión y me da envidia por igual.
Sé que debo cambiarlo.
Dadme tiempo.

Buff...
No quiero estar así.
Lo que menos quiero es que mi novio siga diciéndome que estoy rara y "moñas", que sé que eso no le gusta.
No sé... siento que está mal tener este lado romántico.
Si él simplemente me mimara en esos momentos y fuera "moñas" conmigo...
Si él no se riera de mi comportamiento o se quejara...
Pero es que pienso una y otra vez que no, que no quiero que cambie, que no necesito todo eso, que si durante años me quedé a un lado y simplemente escribí, puedo volver a hacer lo mismo...

Así que... aunque siga intentando que él se quede algún día embobado mirándome, aunque se me crucen por la mente ideas de cómo me gustaría que reaccionara... voy a volcarlo en alguna historia o en algunos mini escritos... si puede ser.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Reflexión sobre "21 días sin comer"

He estado viendo el programa 21 días y... no dejo de pensar.

¿El azúcar es de verdad una droga? ¿Qué es más adictivo: comer o dejar de comer? ¿Un ayuno temporal es tan malo? ¿Tanto importa la imagen?

No sé si tengo las respuestas...

Sé que el tema principal de este programa es la anorexia y la bulimia y todos los riesgos que conlleva... pero la verdad es que mi mente ha ido por otro camino, sin ánimo de ofender ni de ignorar estas enfermedades.

Yo sé que no sufro de ellas, pero sé que podría tener la contraria: comer compulsivamente.

No me levanto de noche a engullir ni como tanto chocolate, helado, envasados o fritos como antes... pero viendo el vídeo me he sentido muy identificada: al igual que una de las protagonistas vomita para sentirse mejor, yo como para lo mismo.

Por supuesto, los riesgos de ambos actos son muy diferentes, pero ambos pueden llevar a la muerte o desencadenar problemas cardíacos.

Quiero aprender a comer bien de verdad, llevar una dieta adecuada y sana. No busco un cuerpo perfecto ni medidas de revista, busco bienestar.

Pero uno de los problemas que veo soy yo; otro, mi familia; otro, mi entorno; otro, la sociedad...

Sé que lo único que puedo controlar es al "yo", que lo demás tengo que aceptarlo.
Pienso, casi continuamente, que debería ser más fuerte, debería poder decir "no" sola, debería controlar las meriendas y desayunos y almuerzos... Debería.
Debería esforzarme más en hacer deporte cotidianamente y debería ver resultados...

¿La verdad? No soy capaz.
Últimamente tengo mucha necesidad de estar con alguien que me apoye y que no me haga cenar 4 croquetas. Quiero hacer mis comidas, tener mil tipos distintos de lechugas y verduras frescas para la ensalada. Quiero tener preparados aliños sanos, y dejar de repetir día a día "aceite, vinagre y sal"... Quiero probar recetas sanas que tengo apuntadas. Quiero disfrutar de la comida.

Pero no puedo. Y en cada una de esas frases veo excusas, "son mis padres los que no me dejan", "no puedo llevar una dieta saludable en su casa", "es imposible hacer mi propio plan", "se ríen de cada cambio en positivo que intento dar"...

¿No debería poder  salir de este bucle de 
[sentirme mal - comer - hacer bien las cosas dos días - dicen algo - sentirme mal] ?

Y sé que tengo a mi novio, que siento que es el único que puede comprender mi frustación. Que es quien me anima y por quien de verdad he tomado conciencia de mi cuerpo, mi salud y, en general, de mi vida. Lo amo con locura y es por él por lo que cada mañana vuelvo a intentarlo.

Y sé que mis amigos me apoyan, me dicen que me ven más delgada, se alegran por mí y me aguantan XD Aunque cada uno tiene su lucha privada e intento ayudarles en ello.

Pero... ¿qué más decir? 
Puedo aguantar bastante, pero no es tan fácil.
Y por todo, lo que más me da fuerza es pensar en que un día iré a vivir con mi novio y podré cuidarme y cuidarle (habrá que aceptar su dieta).

Aquí podéis ver el programa completo que yo he visto:


martes, 11 de octubre de 2016

Yo contra mí misma

Si algo ha cambiado en mi mente es la idea de que necesito a alguien que me apoye para conseguir mis metas.

Sí, sigue gustándome y dándome un chute de energía y motivación que alguien me diga que se ven resultados o que están orgullosos de mí.

Pero, mi familia, la de sangre, no hacen esas cosas.
Dan lo bueno por sentado y sólo se quejan.

Yo ya me he acostumbrado a la manía de  mi madre de no continuar con la dieta saludable que yo quiero imponer (aunque voy consiguiendo cosas) y a la de mi padre de reírse de todos mis esfuerzos. Me he acostumbrado a ser ignorada por el resto de la familia y que mi hermano me insulte o desprecie cuando sólo quiero ayudar.

Y, en serio, estoy bien.

¿Por qué estoy bien después de decir todo esto?
Porque la verdad es que leer a algunos coach que sigo por las redes sociales me ha ayudado a cambiar mi mente.
Ahora lucho contra mí, por mí y para mí.
No hay terceras personas en esta guerra.

Ahora me miro al espejo, y no me veo como siento que soy. Me miro, intento ser objetiva, y sí, no estoy horrible, no soy fea ni soy excesivamente gorda... pero tengo sobrepeso, grasa sobretodo en las piernas y glúteos, brazos débiles y mala postura corporal.
Por todo eso cada día me levanto y pienso: Sólo esfuérzate al máximo un día más y estarás un día más cerca de la meta. Sólo un día.

Y es que para mí pensar en "sólo un día" me da las fuerzas para cumplir hoy. Sin pensar en la cantidad de semanas o meses que voy a necesitar para mi meta.
Y por eso me hago fotos periódicamente, para poder ver mis resultados.

Me he decidido: no quiero que nada ni nadie vuelva a ponerme la zancadilla, ni siquiera yo.
Estoy cansada de ver en el espejo un cuerpo que no siento mío.

Así que, lo siento mamá, yo sí voy a lograrlo, incluso sin tu apoyo.
Lo siento papá, digas lo que digas, yo hago cosas y tú no.
Lo siento hermano, no me conoces lo suficiente como para juzgarme.
Lo siento familia, no voy a esperar vuestros halagos tardíos.
Lo siento sociedad, conmigo, una vez más, no has podido.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Mi "peso ideal"

Siempre he sabido que el peso ideal no se calcula con una tabla y una regla de tres. Ese número de "peso ideal" que sale por Internet es ficticio.

El peso ideal es aquel que en el que se cumple:

  1. Te sientes bien con tu cuerpo.
  2. Estás sano (y el médico lo corrobora)
Y en ese caso, sí, da igual lo que diga la tabla.
Hay quien está por encima porque tiene mucho más músculo y hay quien está por debajo.

Ahora bien, ¿cómo saber cuando llegas a ese peso ideal?
Pienso, en mi sabiduría mundana de leer mucho por Internet buscando fuentes fiables, que lo lógico es primero hacerte un chequeo y buscar la salud. 
Después hay que plantearse qué cuerpo se quiere: musculado, definido, normal... Y llevar la dieta y el ejercicio para cumplir los dos objetivos.
Y entonces, sabrás cuando has llegado siempre y cuando mantengas los pies en la tierra.

Y dicho esto... ¿cuál es mi caso?
Yo tengo sobrepeso. Lo noto, lo veo y lo dice la báscula.
Y quiero cambiar.

Tengo 21 años. Haré los 22 en Enero de 2017 y sí, me he dado cuenta hace muy poco de qué tan cerca está el 22...
No es que sea una edad especial, pero siento que es una edad límite para mí. No quiero pasar otro año viendo cómo no estoy llevando la vida activa que quiero ni cómo mi cuerpo sigue creándome inseguridades.

¿La realidad?
No me veo sexy.
Mis tobillos son muy gruesos, los gemelos muy gordos, los muslos llenos de celulitis y el culo enorme. Siento que también acumulo grasa en la zona baja del abdomen y tengo brazos flácidos.
Consecuencia a mayores es que siguen saliéndome granos y el exceso de sebo en mi piel.
Y todo eso son mis inseguridades que repercuten en que no me gusta ir a comprar ropa (sobretodo pantalones, faldas...).

Así que he hecho el siguiente cálculo:
  • Desde el próximo lunes, me quedan 16 semanas hasta mi cumpleaños.
  • En una dieta para adelgazar de forma sana lo normal es bajar 500 gr a la semana de media
  • Lo que implica que puedo llegar a bajar 8 kilos.
  • Ahora peso 73.
  • 73 - 8 = 65
  • Si para mi cumpleaños peso 65 kg, estaré dentro del margen del "peso ideal" de las tablas.
  • Y entonces podré buscar mi peso ideal.
Y no, no me obsesiona ese "peso ideal", pero sí me motiva.
Porque me digo: es posible, realmente posible, llegar a los 22 como quieres ser.
Y eso para mí es mucho.

Voy a hacerme un Bullet Journal especial para comenzar con esto, uno solo para este reto personal.
Y será genial.

viernes, 9 de septiembre de 2016

¿Y esta es la primera semana?

Estoy un poco tensa.
Bueno, "un poco" quizás es ser muy optimista...

La verdad estoy pensando en "mi vecino", como se empeña en llamarlo mi novio... , porque me molesta.
No sé qué me molesta exactamente, pero sé que comenzó cuando mi bicho se puso tan mal por saber que una persona, sea o no su amigo, consiga un piso cerca de mí. Esos celos que él tiene me destrozan por dentro y ya no sé cómo demostrarle que lo quiero a él, que no debe tener miedo de perderme, que no va a pasar nada sea quien sea el que se intente acercar a mí...

Saber que alguien se muda por trabajo, a la ciudad que sea, o me da igual o me alegra por esa persona. Habitualmente después de unos días ni lo recuerdo, ahora mismo no paro de pensar en esta casualidad de la vida.
Supongo que soy yo, yo y mis idioteces mentales.
Sí, sigue doliéndome el kokoro cuando veo ese apodo de "diosa" en el whatsapp, y me molesta que él piense que necesito regalos materiales. Sí, soy una romanticona de los tiempos modernos que cansa a la gente de las mil cosas que tengo en la cabeza continuamente y que nunca termino.
Pero entiendo que él me quiere a mí, que no lo hace a posta, que ni se da cuenta, que intenta ser cada vez mejor por mí y por todo ello yo también quiero ser mejor con él.
Pero cada día tengo la sensación de que no lo voy a conseguir.

Me afecta mucho verlo mal. Saber que ha estado mal y no ha contado conmigo. Todo su estress... Me duele que se pueda sentir sólo, abandonado. No quiero que tenga que tragar y tragar. Y sufro cuando intenta regalarme mil cosas porque sí cuando sé que no las necesito.
Si lo que más ilusión me haría sería hacerme mil fotos con él. Besándonos, abrazándonos, viendo una peli, dormido... Pero no se las pido porque sé que no le gustan para nada. Tengo una y gracias.

Veo a "mi vecino" como una amenaza.
Deseo en toda mi alma que algo le obligue a mi novio a venir a trabajar aquí y que el vecino le vaya todo mal para que mi bicho se dé cuenta de que la suerte es relativa.
Pero sé que es muy egoísta. Y que mi bicho no quiere irse de su cuidad.

Yo aún no puedo mudarme con él. Tengo obligaciones y no tengo dinero.
Quiero darle el futuro que se merece.
Quiero que sea feliz.
Quiero ser la mujer que él merece y que lo merece a él.

Ya no sé cuándo "tengo permitido" ser yo misma.
Sé que debo ser más fina, educada, políticamente correcta... nada de gases ni de comer como una loca.
Yo quiero que mis padres, mi familia, mis amigos de verdad, conozcan a mi novio tal cual es él. Sin medias tintas. Sin formalidades ni estrictas leyes de cortesía que complican las conversaciones.
Pero si hago eso... le duele.

Y luego está la universidad y mis mil proyectos.
Que en parte le cuento porque sé que sino me lo recriminará.
Pero no quiero contarselo todo porque ya hace demasiado y va a subir más pesos sobre sus hombros.

Porque lo amo.
Jamás había soñado con nadie como él.
Lo que siento es... buff, cuando me besa, me abraza, me susurra que me quiere...

Y siempre lo he dicho: aguanto todo mientras eso contribuya a la felicidad de quien quiero.

martes, 16 de agosto de 2016

El romanticismo no existe en mi vida

Un baile lento, con el hombre al que amas...
Su mano, suave, en tu espalda.
La otra, firme agarrando la tuya.
Mirando los ojos del otro.
O escuchando el latido del corazón.

Lo sé, el mundo no es perfecto. Yo siempre soñaré con esas escenas románticas de las pelis y el hombre del que me he enamorado siempre va a preferir la política.

Nunca recibiré ni una rosa ni le va a salir del alma decirme que estoy guapa, tan sólo reirá de lo que lleve puesto.

Pero esa es mi vida, ¿no?
Ir a contracorriente, necesitando saber que algo hice bien, pero callarme porque hay cosas más importantes.

Pero no puedo quejarme, porque es el mejor hombre del planeta, incluso con esos "defectos".   re

lunes, 15 de agosto de 2016

Adiós Sandra, hola Sandra




Me llamo Sandra y hoy y ahora digo adiós a mi antiguo yo.

Adiós a intentarlo y autosabotearme.
Adiós a perder la esperanza.
Adiós a tener ideas y no llevarlas a cabo.
Adiós a no luchar por mis sueños.
Adiós a no llevar la vida que quiero.
Adiós a no tener el cuerpo que deseo.
Adiós a creerme incapaz de logar algo.
Adiós a ver muy empinada la cuesta.
Adiós a poner excusas y echar la culpa a otros.
Adiós a las dudas y los "peros".
Adiós a ver hacia el pasado y no ver ni un pequeño cambio.
Adiós, Sandra del pasado.

Ya me he cansado, ya es hora de hacer las cosas bien.
No va a ser fácil, muchos días vas a echar la toalla, pero recuerda:

Hazlo un día.
Hazlo un día más.
Si no puedes un día más, hazlo una hora.
Si no puedes una hora, hazlo un minuto.
Y podemos hacer cualquier cosa durante un minuto.

Y siempre pregúntate por qué lo haces, cuestiónate si realmente es algo bueno para tu vida.

jueves, 4 de agosto de 2016

¿Alún día lo conseguiré?

Llevo una semana... mala.
Vale, aún no ha terminado, apenas es el miércoles.

Después del fin de semana pasado en el que lo hice todo mal (estuve irritada, culpé a mi novio, casi enfado a mi suegra...) y por supuesto que acabé destrozada. Yo sólo quería que él se relajara y pasara unas horas conmigo, igual que en san valentín. Que me abrazara y estuviéramos juntos y que por ese ratito se centrara en nosotros.

Y sí, quería un poco de atención. Llevaba semanas haciendo lo mio en casa y cada vez que lo veía a él todo se centraba en la tienda o en su proyecto o en ordenar o en la huerta... ¿Y cuándo puedo hablar con él de mis historias o mis proyectos? ¿Cuándo ponerme a hacer esos planes y dibujos y que él pueda opinar? ¿Y cuándo llegará el día en que dejen de opinar sólo lo malo y digan todo?

Sí, soy muy egoísta. Y sí, puedo buscar mil excusas.

Pero es que sé que mis padres nunca van a apoyarme en nada. Todo lo que haga siempre va a ser una tontería y va a estar mal. Y sé que toda la familia de él, a la hora de la verdad, no es mi familia. Y los amigos... tienen sus vidas.

Así que... sólo me queda él. Es mi único apoyo. La única persona que sé que me dirá la verdad y que cree en mí.

Y sí, duele ver que le fallo y le hago daño, que esos momentos de paz no vuelven a repetirse, que siempre debo ayudarle y apoyarle, que siempre hay algo que hacer o alguien que nos cambian los planes...

Prefiero un "no" que un "puede" que sé que va a ser un "no". En todo. Y quizás es muy tonto, pero me rindo.

¿Pasar todo lo escrito a mano hace años al pc y que él me ayude a terminarlo? Me rindo.
¿Hablar de lo que se me ocurre en la nueva historia para que sea buena? Me rindo.
¿Explicar qué se me ocurre para ese "negocio"? Me rindo.
¿Ser yo misma, sin restricciones? Me rindo.

El martes comenzó de pena gracias a mi padre. Y quería verlo y que me diera un abrazo, pero a veces hay que poner antes la familia. Y por la noche sólo quería hablar esos 5 minutos de siempre, porque me ayuda mucho saber que existe una persona a la que la importo, pero el trabajo es el trabajo.

Hoy... no quiero hacer nada.

Mañana tengo que ponerme a ello. Debo hacer mis "sueños" realidad sola.
Y debo hacerme a la idea.

Y me da pena. No sabes cuánta ilusión me hacía tener a alguien que me escuchara unos minutos al día y se interesara por lo que hago.
Pero supongo que esa persona... no existe.

sábado, 25 de junio de 2016

Dame paciencia

Es muy curioso cómo hay personas que siempre prefieren la novedad, siempre buscan lo nuevo y olvidan todo lo demás.

Personas que olvidan citas, olvidan actos, son tan egoistas...

Oh! Una nueva persona para reirte las gracias y beber juntos? Bien, queda con ella, no hables con esa a la que llamas "tu mejor amiga", olvida esa cena y ni avises... Qué más da... siempre va a estar ahí para ayudarte, no?

Y si un día se cansa de solo estar para lo malo?

De verdad hay personas que solo se saben mirar el ombligo? Que cuando estan con la novedad, ignoran al resto.

Pero bueno, ya soy un perro viejo en esto... paso.

miércoles, 22 de junio de 2016

Muy tarde

Es muy tarde, mami. Demasiado tarde. Ahora ya tenéis que aceptar el monstruo que habéis creado.

Cuando a un niño, de pequeño, le enseñáis que si se pone como un burro, grita y se ofende haréis lo que él quiera, entonces de mayor seguirá. Porque los castigos se los perdonáis "porque os da pena", porque premiáis los mini aprobados después de haber suspendido (y no los aprobados con nota,  a tiempo, sin suspender). Las diferencias son muchas. Y lo siento. Amueblé sola mi cabeza, porque no merece la pena esperar a que otros me hagan pensar como quieren.

La culpa es vuestra por ofenderos cuando os decía que "tenéis que cumplir el castigo y no quitárselo a los 5 min" por alguna razón (aunque se resumen todas las razones en que queréis dar una buena imagen a la sociedad en la que vivimos.

¿La diferencia? Cuando yo hablo la gente acostumbra a felicitarme por mi madurez. Cuando habláis vosotros sois uno más de la masa. Cuando habla él sólo ríen.
Porque ese es el papel que tenéis: nadie y un payaso.

Y así es la realidad.
No hicistéis caso a una niña de 12 años y 9 años más tarde seguís sufriendo las consecuencias que os avisé. Pero ahora ya estáis cansados y queréis arreglarlo.

Y no podéis.

miércoles, 15 de junio de 2016

Váyanse todos a la mierda

Estoy hasta las narices.
Haga lo que haga, diga lo que diga, yo soy la mala.

Mi familia son los seres más hdp del planeta.
Vale, estoy enfadada, y eso es mentira.
¿Pero realmente es justo que ahora me vengan con que yo cogí los malditos 5€?

Yo no fui.
No quito nada a mi madre.
Y lo mejor es que sí: ella cree las especulaciones de mi hermano porque simplemente él lo ha dicho.
Pues muy bien, ya sabemos a quien quiere.
Y ya sabemos quien va a ayudarla desde hoy para todo.

A ver si me voy rápido de ésta casa.

lunes, 13 de junio de 2016

Victimicismos no gracias

Debería estar estudiando.
Anoche, debería haber dormido.
Y nada.
No funciona.
Estoy muy inestable.
Y necesito a Bicho y no está y no puedo hablar con él un buen rato y debo aguantar.
Sé que no queda mucho, unos días, el examen y respiraré tranquila un día para enfrentarme a lo "fácil" y todo se solucionará.
Pero no es tan fácil cuando sientes que te utilizan.
Y ¿la verdad? me siento muy abandonada.
Pero entiendo a cada uno de ellos, así que no voy a quejarme por ello.

Así que, venga, dejemos los victimicismos que tanto ama mi madre.

miércoles, 1 de junio de 2016

Ja ja ja

Quizás soy una mala amiga por decir esto... pero lo pienso, he estado esperando para hablarlo a la cara y aún nada, así que necesito soltarlo.

Las personas siempre se ponen excusas. Siempre.
Yo también.
La diferencia es que yo sé que es una excusa y muchos otros no.

Hay personas que se jactan de generosas, comprensivas, solícitas... cuando por sus actos se ve que son egoístas.
Hablo de esas personas que dicen "lo hice por no molestarte", "parece que todo lo hago mal", "siento incordiarte tanto"...
Esas personas que confunden sus palabras con mentiras y actos con teatro.

Nadie es perfecto, pero todos podemos ser un poco conscientes de lo que hacemos en el día a día.

Puede que esté equivocada.

Pero hablemos concretamente:
- si una persona, que te lleva ayudando y apoyando desde el minuto cero, se ofrece a estar en un momento bastante delicado, sólo para que no lo pases sola... será que quiere estar y apoyarte, no?
- o si una persona te escucha, te habla, te comprende... será que esa persona se preocupa por ti, no?
- o incluso si esa persona realmente se ofende cuando una tercera te insulta...
realmente alguien cree que es  lógico y lícito decir a esa persona "no, no me acompañes, la persona que tanto me ha insultado y hecho daño me ha dicho que quiere venir conmigo y pues la dije que sí, además, así ya no te molesto tanto" ????????

Y qué pasa cuando añadimos que a la persona que te insultaba, jurabas apenas 24 h antes que no ibas a volver a ver por tu salud, que ibas a cerrar todas tus redes sociales sólo para no tener noticias tuyas, que te había hecho tener demasiados momentos extremos y dolorosos?

Y si decimos que a ti, sí, a ti tan generosa; no te importaba lo más mínimo llamar a la persona que se preocupaba, porque la que te hace daño lo ha vuelto a hacer y necesitas desahogarte, sea cual sea la hora, el momento... esperando que siempre esté disponible para ti?
Y que cuando era al contrario, cuando la que te escucha te llama a ti, para saber si tienes un rato libre, porque realmente puede esperar la pase lo que la pase, entonces tú nunca tienes ese rato, no es así?

Planeas y planeas tus días, haciendo todo lo que te apetece. Buscando un hombro en el que poder apoyarte para poder seguir siendo la víctima. Escuchar que no eres mala, que son los demás.

Pero te diré una sorpresa: todos somos malos.
Yo la primera.
Y por mucho que quiera a ciertas personas de mi entorno (familia, novio, amigos...), no dudaré nunca en soltar la rabia que tengo dentro.

Porque si no puedo hablar, necesito escribir.
Porque es mi forma de seguir siendo razonable.

Y duele, créeme que duele escribir todo esto.
Pero duele más ver cómo personas a las que amas caen en lo que critican.
Que sí, que estoy ahí, pero por dios, no os mintáis.
Mentidme a mí, no importa, yo sé cuándo lo hacéis y dejo que viváis en vuestro mundo de jupi. Porque a veces es mejor que seáis felices con esas tonterías que demostraros lo horribles que sois a los ojos ajenos.

Sí, ya haré una entrada así destripandome.
Seguramente aquí leáis mucho de lo que yo misma hago, porque, como siempre, los ladrones se reconocen entre ellos.
Pero no os mintáis: yo sé qué robo.

miércoles, 18 de mayo de 2016

La traición es algo que me duele, mucho. Y cuando leo sobre ella también sufro.
Creo que mi historia personal está basada en la traición que me hicieron mucha personas diferentes en muchos momentos.
Algunas se olvidaron de mí, algunas mi ignoraron, insultaron aquello que me gusta o simplemente me trataron como si fuera insignificante e inútil. Y sí, odié y estuve muy mal.
Quizás es por esos malos recuerdos que cuando leo este tipo de situaciones me entristezco y quiero llorar y al tiempo siento rabia y quiero cuidar a la "víctima".

Pero en mi mundo, en el llamado «mundo real», he perdonado todo el pasado. Tan sólo quiero seguir caminando a mi ritmo rodeada de quien de verdad me quiera. Sin más.

jueves, 12 de mayo de 2016

¿No soy lo bastante buena?
¿No soy capaz de llegar a mis metas o terminar alguno de mis planes?
¿Tengo que aprender a estar siempre sola y no tener apoyos?
Incluso la diferencia entre Naruto y otros es que Naruto no estaba solo, aunque lo pareciera. Iruka estaba ahí apoyándole y mirándole, a su manera a veces.

Siento que mi novio me prefiere sin maquillar, y a mi me apetece mucho maquillarme. Y cuando lo hago parece que está mal. Y no quiero maquillarme para estar en casa, sola y desmaquillarme en un rato. Quiero algo con lo que salir a la calle y la gente, al menos, ignore. No que lo critique. No para una vez que lo hago. No, por favor, que él no lo critique.

Pero no puedo obligarlo.

Quiero ser fuerte y bajar de peso, hacer ejercicio...
No me siento con fuerzas estos días. En mi casa no tengo a nadie a quien contarle las cosas, nadie a quien ver a diario. Y tengo la sensación a veces de que él me pone trabas también, con los Yatekomo, las palmeras y mil chorradas de cada vez que nos vemos.
Uno de los días en que fui más feliz fue cuando fuimos al gimnasio juntos o cuando corrimos con los perros por los bosques.

A veces siento que no soy suficiente.
... el culo más duro y redondito...
... notazas...
... entenderlo y apoyarlo...
... no gritar...
... no cantar...
... no bailar...
... no maquillarme...
... no recogerme el pelo...
... no vestir raro...
... hacer lo que supuestamente yo tenía que adivinar que él necesita...
... no quejarme...
... no sacarme los mocos...
... que no me den ataques de risa...
... ser más enérgica...
... no emocionarme con todo...
... no contar todo lo que leo...
... no pensar en mil cosas...
... centrarme sólo en él si estoy a su lado...
... ponerme los dichosos shorts...

no se... y más...
Pero hay cosas que tiene razón. Y otras que no, porque sólo son caprichos o son más parecidas a machismos que yo que sé...

Y hay otras que... duelen. Mucho.

En realidad, todo esto son nimiedades. Él es el mejor novio del universo.
Esto tan sólo es mi yo egoísta, que de vez en cuando debe salir a la luz.
Al fin y al cabo... soy muy caprichosa.

Intento ser mejor. Ser lo que él me pide.
De verdad, intento madurar.
Es sólo que... en estos momentos no tengo la fuerza.

Creo que perdí mi confianza, mi voluntad, a raíz de querer centrarme en uno de mis "caprichos" y pedir ayuda. Y llevo ya varios meses esperando esa ayuda y...
No sé qué hacer. Me siento perdida.

Yo creo que las cosas hay que ponerse a ellas cuanto antes. Simplemente, empezar. Y enfrentarte a lo que venga.

Me cuesta confiar y pedir ayuda o consejo. Me cuesta mucho.
Y si lo pido y no me lo dan... me siento muy estúpida. Estúpida por no ser lo suficientemente fuerte como para hacerlo sola.

No me gusta incluir a los demás en mis problemas.
La mayoría son tonterías. Esto es una tontería, mañana ya no estará.
Pero ahora... esta tontería duele.

Lo siento.
Lo siento de verdad.
Yo siempre me he guiado por los actos de las personas, no por las palabras.
Quizás es un error.

Sé que es egoísta, pero maldita sea, dejadme pedir algo egoísta en este momento, aunque no me lo deis después.

Sólo pido que, si dices que me vas a ayudar a dar un paso más en algo (aunque sea un pequeño paso), lo hagas. De corazón. Seas quien seas. Sólo un instante.

Y si no vas a hacerlo de verdad... dilo. Prefiero saber que estoy sola a esperar la ayuda que me digeron.

Firmado,
la idiota que, pase lo que pase, siempre espera.

viernes, 22 de abril de 2016

Buff

Debo admitirlo: me molesta cuando Bicho hace bromas machistas, me aprieta el culo y me habla de otras mujeres en términos de "diosa" o "me la follaría"...
Sé que son bromas, que me quiere a mí, pero duele.
No sé, yo nunca lo hago.
Hay veces que dice que estoy con otros, que hablo con otros... pero solo hablo, no tengo conversaciones subidas de tono ni nada. Eso es sólo con él.
No quiero besar, tocar y cuidar a nadie más.
Y a veces no sé si es suficiente.
Cuando empieza a decir sus bromas... me siento insignificante, que no soy suficiente para él. No creo que se dé cuenta.
Y sí, me besa y me mira con esos ojos preciosos y sé que me quiere sólo a mí y blablabla... pero tenía que decirlo.
Porque soy su novia, y quisiera que me llamara "diosa" a mí (pero me conformo con princesa) y quisiera que cuando le digo que deje de tocarme el culo, lo haga, porque a veces cansa; y que me escuchara cuando estoy con él y no se ponga a mirar el móvil o jugar a juegos.
Pido mucho...¿no?

lunes, 18 de abril de 2016

Típico de hermanos

Es bastante frustrante ver las diferencias de cariño entre dos hermanos. En eso envidio a los hijos únicos. Pero adoro tener un hermano, aunque sea un cabezahueca. Y por eso no soportaría tener un sólo hijo (a menos que por causas fisiológicas me se imposible tener más, entonces no sé si adoptaría).
Pero duelen las diferencias, por eso sé que será difícil y que debo cuidar de que mis hijos no piensen que hay diferencias. Aunque creo que bicho no dejará que las haya XD

viernes, 15 de abril de 2016

La belleza del cajón desastre

Últimamente estoy pensando mucho.
Y pienso y pienso y... no sé en qué momento del día ponerme a escribir.
Tengo muchos planes. Demasiados. A veces me abruman, pero sin ellos me siento perdida.
Soy bastante inconformista.
Y por eso he regresado a este blog. Quiero sacar todo lo que tengo en mi mente, a ver si así vuelvo a tener la fuerza que he fingido estos últimos meses.
¿Muchas esperanzas? Quizás.
¿Pérdida de tiempo? Seguramente.
Pero oye, si a mí me hace feliz escribir siendo una Don Nadie, sin ganar un duro, por el placer de las palabras... pues lo haré.

jueves, 7 de abril de 2016

Reiniciación

No puedo evitarlo, siempre regreso a la escritura.
Durante un tiempo lo hacía aquí, en este blog invisible, después regresé al "papel y boli" y... de nuevo estoy aquí.

Mi vida ha cambiado.
No creo que pueda decir que mucho, pero ha cambiado. Y me encanta.

Tengo mucho que pensar y decir.
Mucho.
Y me apetece por acá.

Así que... esperad muchas nuevas entradas ^^