jueves, 12 de mayo de 2016

¿No soy lo bastante buena?
¿No soy capaz de llegar a mis metas o terminar alguno de mis planes?
¿Tengo que aprender a estar siempre sola y no tener apoyos?
Incluso la diferencia entre Naruto y otros es que Naruto no estaba solo, aunque lo pareciera. Iruka estaba ahí apoyándole y mirándole, a su manera a veces.

Siento que mi novio me prefiere sin maquillar, y a mi me apetece mucho maquillarme. Y cuando lo hago parece que está mal. Y no quiero maquillarme para estar en casa, sola y desmaquillarme en un rato. Quiero algo con lo que salir a la calle y la gente, al menos, ignore. No que lo critique. No para una vez que lo hago. No, por favor, que él no lo critique.

Pero no puedo obligarlo.

Quiero ser fuerte y bajar de peso, hacer ejercicio...
No me siento con fuerzas estos días. En mi casa no tengo a nadie a quien contarle las cosas, nadie a quien ver a diario. Y tengo la sensación a veces de que él me pone trabas también, con los Yatekomo, las palmeras y mil chorradas de cada vez que nos vemos.
Uno de los días en que fui más feliz fue cuando fuimos al gimnasio juntos o cuando corrimos con los perros por los bosques.

A veces siento que no soy suficiente.
... el culo más duro y redondito...
... notazas...
... entenderlo y apoyarlo...
... no gritar...
... no cantar...
... no bailar...
... no maquillarme...
... no recogerme el pelo...
... no vestir raro...
... hacer lo que supuestamente yo tenía que adivinar que él necesita...
... no quejarme...
... no sacarme los mocos...
... que no me den ataques de risa...
... ser más enérgica...
... no emocionarme con todo...
... no contar todo lo que leo...
... no pensar en mil cosas...
... centrarme sólo en él si estoy a su lado...
... ponerme los dichosos shorts...

no se... y más...
Pero hay cosas que tiene razón. Y otras que no, porque sólo son caprichos o son más parecidas a machismos que yo que sé...

Y hay otras que... duelen. Mucho.

En realidad, todo esto son nimiedades. Él es el mejor novio del universo.
Esto tan sólo es mi yo egoísta, que de vez en cuando debe salir a la luz.
Al fin y al cabo... soy muy caprichosa.

Intento ser mejor. Ser lo que él me pide.
De verdad, intento madurar.
Es sólo que... en estos momentos no tengo la fuerza.

Creo que perdí mi confianza, mi voluntad, a raíz de querer centrarme en uno de mis "caprichos" y pedir ayuda. Y llevo ya varios meses esperando esa ayuda y...
No sé qué hacer. Me siento perdida.

Yo creo que las cosas hay que ponerse a ellas cuanto antes. Simplemente, empezar. Y enfrentarte a lo que venga.

Me cuesta confiar y pedir ayuda o consejo. Me cuesta mucho.
Y si lo pido y no me lo dan... me siento muy estúpida. Estúpida por no ser lo suficientemente fuerte como para hacerlo sola.

No me gusta incluir a los demás en mis problemas.
La mayoría son tonterías. Esto es una tontería, mañana ya no estará.
Pero ahora... esta tontería duele.

Lo siento.
Lo siento de verdad.
Yo siempre me he guiado por los actos de las personas, no por las palabras.
Quizás es un error.

Sé que es egoísta, pero maldita sea, dejadme pedir algo egoísta en este momento, aunque no me lo deis después.

Sólo pido que, si dices que me vas a ayudar a dar un paso más en algo (aunque sea un pequeño paso), lo hagas. De corazón. Seas quien seas. Sólo un instante.

Y si no vas a hacerlo de verdad... dilo. Prefiero saber que estoy sola a esperar la ayuda que me digeron.

Firmado,
la idiota que, pase lo que pase, siempre espera.

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