jueves, 4 de agosto de 2016

¿Alún día lo conseguiré?

Llevo una semana... mala.
Vale, aún no ha terminado, apenas es el miércoles.

Después del fin de semana pasado en el que lo hice todo mal (estuve irritada, culpé a mi novio, casi enfado a mi suegra...) y por supuesto que acabé destrozada. Yo sólo quería que él se relajara y pasara unas horas conmigo, igual que en san valentín. Que me abrazara y estuviéramos juntos y que por ese ratito se centrara en nosotros.

Y sí, quería un poco de atención. Llevaba semanas haciendo lo mio en casa y cada vez que lo veía a él todo se centraba en la tienda o en su proyecto o en ordenar o en la huerta... ¿Y cuándo puedo hablar con él de mis historias o mis proyectos? ¿Cuándo ponerme a hacer esos planes y dibujos y que él pueda opinar? ¿Y cuándo llegará el día en que dejen de opinar sólo lo malo y digan todo?

Sí, soy muy egoísta. Y sí, puedo buscar mil excusas.

Pero es que sé que mis padres nunca van a apoyarme en nada. Todo lo que haga siempre va a ser una tontería y va a estar mal. Y sé que toda la familia de él, a la hora de la verdad, no es mi familia. Y los amigos... tienen sus vidas.

Así que... sólo me queda él. Es mi único apoyo. La única persona que sé que me dirá la verdad y que cree en mí.

Y sí, duele ver que le fallo y le hago daño, que esos momentos de paz no vuelven a repetirse, que siempre debo ayudarle y apoyarle, que siempre hay algo que hacer o alguien que nos cambian los planes...

Prefiero un "no" que un "puede" que sé que va a ser un "no". En todo. Y quizás es muy tonto, pero me rindo.

¿Pasar todo lo escrito a mano hace años al pc y que él me ayude a terminarlo? Me rindo.
¿Hablar de lo que se me ocurre en la nueva historia para que sea buena? Me rindo.
¿Explicar qué se me ocurre para ese "negocio"? Me rindo.
¿Ser yo misma, sin restricciones? Me rindo.

El martes comenzó de pena gracias a mi padre. Y quería verlo y que me diera un abrazo, pero a veces hay que poner antes la familia. Y por la noche sólo quería hablar esos 5 minutos de siempre, porque me ayuda mucho saber que existe una persona a la que la importo, pero el trabajo es el trabajo.

Hoy... no quiero hacer nada.

Mañana tengo que ponerme a ello. Debo hacer mis "sueños" realidad sola.
Y debo hacerme a la idea.

Y me da pena. No sabes cuánta ilusión me hacía tener a alguien que me escuchara unos minutos al día y se interesara por lo que hago.
Pero supongo que esa persona... no existe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario