viernes, 9 de septiembre de 2016

¿Y esta es la primera semana?

Estoy un poco tensa.
Bueno, "un poco" quizás es ser muy optimista...

La verdad estoy pensando en "mi vecino", como se empeña en llamarlo mi novio... , porque me molesta.
No sé qué me molesta exactamente, pero sé que comenzó cuando mi bicho se puso tan mal por saber que una persona, sea o no su amigo, consiga un piso cerca de mí. Esos celos que él tiene me destrozan por dentro y ya no sé cómo demostrarle que lo quiero a él, que no debe tener miedo de perderme, que no va a pasar nada sea quien sea el que se intente acercar a mí...

Saber que alguien se muda por trabajo, a la ciudad que sea, o me da igual o me alegra por esa persona. Habitualmente después de unos días ni lo recuerdo, ahora mismo no paro de pensar en esta casualidad de la vida.
Supongo que soy yo, yo y mis idioteces mentales.
Sí, sigue doliéndome el kokoro cuando veo ese apodo de "diosa" en el whatsapp, y me molesta que él piense que necesito regalos materiales. Sí, soy una romanticona de los tiempos modernos que cansa a la gente de las mil cosas que tengo en la cabeza continuamente y que nunca termino.
Pero entiendo que él me quiere a mí, que no lo hace a posta, que ni se da cuenta, que intenta ser cada vez mejor por mí y por todo ello yo también quiero ser mejor con él.
Pero cada día tengo la sensación de que no lo voy a conseguir.

Me afecta mucho verlo mal. Saber que ha estado mal y no ha contado conmigo. Todo su estress... Me duele que se pueda sentir sólo, abandonado. No quiero que tenga que tragar y tragar. Y sufro cuando intenta regalarme mil cosas porque sí cuando sé que no las necesito.
Si lo que más ilusión me haría sería hacerme mil fotos con él. Besándonos, abrazándonos, viendo una peli, dormido... Pero no se las pido porque sé que no le gustan para nada. Tengo una y gracias.

Veo a "mi vecino" como una amenaza.
Deseo en toda mi alma que algo le obligue a mi novio a venir a trabajar aquí y que el vecino le vaya todo mal para que mi bicho se dé cuenta de que la suerte es relativa.
Pero sé que es muy egoísta. Y que mi bicho no quiere irse de su cuidad.

Yo aún no puedo mudarme con él. Tengo obligaciones y no tengo dinero.
Quiero darle el futuro que se merece.
Quiero que sea feliz.
Quiero ser la mujer que él merece y que lo merece a él.

Ya no sé cuándo "tengo permitido" ser yo misma.
Sé que debo ser más fina, educada, políticamente correcta... nada de gases ni de comer como una loca.
Yo quiero que mis padres, mi familia, mis amigos de verdad, conozcan a mi novio tal cual es él. Sin medias tintas. Sin formalidades ni estrictas leyes de cortesía que complican las conversaciones.
Pero si hago eso... le duele.

Y luego está la universidad y mis mil proyectos.
Que en parte le cuento porque sé que sino me lo recriminará.
Pero no quiero contarselo todo porque ya hace demasiado y va a subir más pesos sobre sus hombros.

Porque lo amo.
Jamás había soñado con nadie como él.
Lo que siento es... buff, cuando me besa, me abraza, me susurra que me quiere...

Y siempre lo he dicho: aguanto todo mientras eso contribuya a la felicidad de quien quiero.

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