Siempre me rodea.
Tengo un capacidad especial para que a mi alrededor la gente encuentre su felicidad y pasen cosas buenas. Y siempre me enamoro de lo imposible.
Todos encuentran la horna de su zapato. Yo los ayudo a ello. Yo los apoyo, los escucho, los acompaño... y sigo sola.
No solo en lo personal, qué importa si encuentro o no a un hombre que me diga "te quiero" y acepte estar conmigo cada día. Hablo sola en todos los sentidos, sin nadie a quien hablarle con mi corazón desnudo ni nadie que me anime un poco cuando estoy de bajón. Nadie.
Es triste, pero no puedo hacer nada. Soy incapaz de dar mi confianza completa por unas palabras bonitas. Y a quien se la di... me destrozó.
Por eso viviré sola, pese a las críticas de mi madre. Viviré sola o en una relación vacía con un hombre que diga que me quiere y que no me importe que me utilice. Quizás críe a alguien y si es así será lo único real, porque una vida nueva es lo más importante.
Pero... yo ya he dimitido de cumplir esos sueños.
sábado, 23 de agosto de 2014
Día 5
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