viernes, 30 de agosto de 2013

Cuando estoy con unos amigos demasiado tiempo, acabo siendo como ellos. La línea que me definía desaparece para siempre estar a bien y acabo dejando de ser yo. Mi voz se confunde con el silencio, poco a poco no doy opinión y los que se llaman mis amigos ni se dan cuenta.
Me secuestran, eligiendo qué debo hacer y cuándo. Mi opinión no sobrepasa el sí, claro... Dejo de ser persona para convertirme en un mueble, en un saco ocupa-espacio, en el perro faldero que alaba cualquier cosa de su amo...
Eso ocurrió. Ahora tengo amigos que siempre tienen en cuenta mi opinión (y yo la suya, claro) y que aunque pensamos cosas distintas, lo aceptamos y me encanta.
Os quiero New Friends ♥

No hay comentarios:

Publicar un comentario