miércoles, 14 de agosto de 2013

WhatsApp es la nueva forma de volverme loca.
Al principio lo fue la sociedad en sí, pero he llegado a acostumbrarme a la locura de la raza humana.
Después Tuenti y demás redes sociales, aunque en menor medida. Pero como sólo lo podías ver con un ordenador todo era menos catastrófico.
Llegaron los móviles con conexión a Internet y todos estaban todo el día conectado.
Y ahora, una nueva era: mensajes gratis con las App... por suerte decidí no tenerlo en el móvil. Sólo lo tengo en el ordenador. Si lo tuviera a todas horas acabaría dejando el móvil olvidado en casa a posta.
No soporto que me controlen ni que me absorban. Y me gustan los mensajes claros y cortos.
Si quieres hablar, siempre es mejor cara a cara.

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