domingo, 2 de febrero de 2014

Hoy es unos de esos días en los que hay que elegir entre el deber para con a familia y el deber para con los estudios... Gana la falimia, es quien da de comer. Y además es lo que prefiere mi alma: salir de casa, volver locos a todos, leer para pasar de ellos, pero contestar a las cuatro conversaciones que coexisten entre ellos... y lo más importante, ver que siguen con vida. Pero claro... todos piensan que lo hago por el dinero...
A ver, yo no soy material. Me paso el día diciendo quiero esto, quiero aquello... pero no me importa en absoluto renunciar a todo por hacer sonreir a alguien que me importa. Sin más.
;*

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