Los niños pequeños y yo... no es que seamos muy compatibles. No por ellos, claro, sino porque no sé cómo hablarles. Decirles cosas con vocecitas agudas (tipo el coche eléctrico de los Simpson) o gritarles o cantarles canciones sin pies ni cabeza o cualquier otra tontería que no haríamos si no hubiera un bebé en la sala... todo eso me parece ridículo. Para mí y para el bebé.
Así que dejo que sean los demás los que se lo hagan y yo seré la que le enseñe, en cuanto tenga un poco de conciencia, otras culuras. O algo así.
Tengo una primita pequeña, de dos años, y en cuanto pueda la voy a hacer ver One Piece. Porque todos los niños deberían amar a Luffy ♥
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