jueves, 18 de diciembre de 2014

La diferencia entre un número y una palabra...

La neta, duele. Mucho.
No sé cómo expresarlo bien...

Tengo muchas cosas por las que estar ilusionada y bien, pero no puedo. Porque hay algo que me ha dolido mucho y ni siquiera estoy reaccionando.
Es curioso.

No puedo pensar con mucha calidad.

Me siento un número en una lista. Y un número no es nada. Es un dato. No tiene sentimientos ni importa.
En cambio, él sí me importa, y no es un número.
Si lo perdiera... intentaría recuperarlo cuanto antes y guardarlo con un nombre.
Pero, claro, yo no soy nada. Un número.
Y cuando pienso en todas las veces que lo he hablado para saber que está bien... me siento estúpida.
¿Un número hablándole? ¿Neta? Es tan subnormal y odioso.
¿Por qué iba a interesarse alguien en un número? ¿Quién iba a recordar contestarlo?

Así que, hoy, mañana... silencio.

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