¿Y quién te hará feliz a ti?
Cada vez confío menos. De nuevo entré en ese bucle de silencios y hacer todo por y para los demás. Y nadie se fija en mí.
Me siento cada vez más sola.
La única persona en la que confiaría mi vida y mi mente sin dudar, aquel a quien amo sin poder evitarlo... no debo. No puedo hablarlo. No tengo que molestar.
Menos ahora que es Navidad.
Aguanté tanto de pequeña, supongo que es cuestión de acostumbrarse...
Y sonreír.
No hay comentarios:
Publicar un comentario